Atención Del Parto

El trabajo de parto consiste en una serie de contracciones rítmicas, involuntarias y progresivas del útero que producen el borramiento (afinamiento y acortamiento) y la dilatación del cuello uterino. El estímulo para el inicio del trabajo de parto es desconocido, pero la manipulación digital o el estiramiento mecánico del cuello durante el examen aumenta la actividad contráctil uterina, muy probablemente por estimular la liberación de oxitocina en la glándula hipófisis posterior.

 

El trabajo de parto normal comienza dentro de las 2 semanas anteriores (antes o después) de la fecha estimada de parto. En el primer embarazo, el trabajo de parto en general dura 12 a 18 h en promedio; los trabajos de parto posteriores se acortan, y promedian las 6 a 8 h.

 

Comienzo del trabajo de parto


Las pérdidas preparto (pequeñas cantidades de sangre con moco a través del cuello uterino) pueden preceder al trabajo de parto hasta 72 h. Las pérdidas preparto pueden diferenciarse de los diferentes tipos de sangrado vaginal del tercer trimestre porque la cantidad de sangre es pequeña, las pérdidas en general vienen mezcladas con moco y falta el dolor característico del desprendimiento de placenta prematuro. En la mayoría de las mujeres embarazadas se ha realizado una ecografía previa para descartar la placenta previa. Sin embargo, si la ecografía no ha podido excluir una placenta previa y se produce sangrado vaginal, debe darse por sentado la presencia de una placenta previa hasta poder descartarla. El examen digital vaginal está contraindicado, y debe realizarse una ecografía lo más rápidamente posible.

 

El trabajo de parto comienza con contracciones uterinas irregulares de intensidad variable; aparentemente ablandan el cuello y comienzan a borrarlo y dilatarlo. A medida que el trabajo de parto progresa, las contracciones aumentan su duración, su intensidad y su frecuencia.